Irumaníacos *w*

14 nov 2010

7 personalidades, 7 historias que contar... Cap. 08

0 pipiru piru puru~
Hoy me he despertado con unas ojeras que me llegan hasta los pies. No he podido dormir a causa de un estúpido, que creo que todos sabemos a que me refiero...

Ritsuka: Buenos días, Irume.
Irume: Buenos días.
Kaizou: Hola, chicos.
Kúu: ¿Todo bien en el parque de atracciones?
Irume: Todo genial.
Kizuke: ¡Hola! -me miró sorprendido- ¿y esas ojeras?
Kúu: ¿Le ignoramos? -dijo dándole la espalda a Kizuke-.
Irume: Lo que queráis, yo quiero dormir -dije apoyándome en el hombro de Ritsuka y cerrando los ojos.
Ritsuka: Que bien, ahora soy una almohada...
Kúu: -imitándome dijo- Es que estás blando...
Ritsuka: ¿Me estás llamando gordo? -dijo torciendo una mueca.
Irume: -le pegué en el hombro un cabezazo- No digas eso. Estás buenísimo, Rit.

Vimos un lujoso Mercedes negro aparcando en frente de la entrada del instituto. Observamos como un apuesto hombre bajaba y se apoyaba en el automóvil mirándonos de frente. Aquél hombro nos saludó con la mano y nos acercamos.

Kúu: ¿Shota? -sorprendida- ¿ESTE ES TU COCHE?
Shota: Aja...
Irume: Buenos días, Shota.
Shota: Irume, ¿te vienes a dar una vuelta?
Irume: Pero, las clases van a empezar y...
Shota: -me cogió de la mano y me miró con sus preciosos ojos- Anda... ven... -se acercó a mi oído- tengo el permiso de mi padre y quiero contarte algo...
Irume: -suspiré- Está bien... Iré...
Kúu: Envidia, envidia -dijo señalándonos.

Me subí al coche y me despedí de todos. Observé como Kúu y Kaizou se iban a sus respectivas clases, y yo le hice un gesto a Ritsuka de "esto no me gusta, sálvame". También vi como Kizuke se quedaba en la puerta hasta que doblamos una esquina y desaparecimos de su vista.
Shota me llevó a ver una película al cine de un centro comercial de las afueras de la ciudad. Como aviones de papel. Ese era el titulo de la película. La historia trata de una chica que deja pasar a su amor por una pérdida de memoria, luego ponía el típico "x años después" y se veía como la mujer encontraba la tumba de su amado y moría enfrente de ella por una taque al corazón. Si, lloré mucho. Si, Shota también. Después de ver la película y animarnos un poco, es decir, tiendas, comer en un burger, etc., nos subimos en el coche y antes de bajar del coche, en frente de la entrada al instituto, Shota puso el pestillo de la puerta.

Irume: Shota, déjame salir.
Shota: Lo haré cuando me contestes a una pregunta.
Irume: ¿Cuál? -dije logrando quitar el pestillo si que se diera cuenta.
Shota: Mi padre me quiere a mi en el puesto de director para cuando se retire, y lo haré.
Irume: ¿Y la pregunta es...?
Shota: Después de mi, habrá que tener a alguien también ¿no? Pues, quiero un hijo, y la madre debes ser tú.
Irume: ¿Me estás pidiendo que tenga un hijo tuyo?
Shota: Después de casarnos.

No sabía que cara poner. Noté como alguien abría la puerta, y lógicamente, caí de espaldas, ya que estaba apoyada en la puerta. Caí encima de alguien y cuando pude ver bien, vi que era Kizuke. Estuve sorprendida. Los miré a ambos con un segundo de diferencia. Kizuke, Shota, Kizuke, Shota, Kizuke, Shota, Kizuke, Shota... Hasta que me mareé.

Continuará~

11 nov 2010

Profesora en Seika Capítulo 02

0 pipiru piru puru~
En ese momento pensé que ella estaba loca. Bueno, no del todo... Regresé, al finalizar las clases y los profesores hacían cola para tomar el mismo café. Un "capuccino" escogían todos. Lo vi extraño.
Me quedé ordenando unos papeles hasta tarde y vi como los demás profesores se iban yendo de uno en uno, hasta pensar que estaba sola, lo cual hizo que me entrara un poco de miedo. Cuando terminé, puse rumbo a la puerta y pasando enfrente del aseo, vi que uno de los alumnos se estaba ahogando, le faltaba el aire, y fui en su ayuda.

-Oye, chico, ¿estás bien?
-Ah...ah... Sed... -dijo mientras se agarraba en mis hombros clavándome las uñas-.
-¡Ay! Me estas haciendo daño... -dije asustada, y observando como se acercaba a mi cuello mostrándome los finos y blancos colmillos que salían de su boca-.
-¡Alto!

En ese momento me desmayé. Cuando me desperté, me vi en una habitación iluminada por la luz de la luna, gracias a grandes ventanales que iban desde el techo hasta el suelo.

-¿Dónde...estoy? -dije un poco mareada. Pasaron pocos segundos hasta que recordé las últimas imágenes vividas y me escondí entre las sábanas de una enorme cama.
-Veo que ya te has despertado -dijo una voz intimidante y muy masculina desde el marco de la puerta.
-¡Kooru-sensei!
-Siento haberte traído hasta aquí, pero no sé donde vives y no podía dejarte ahí tirada... -dijo acercándose y sentándose en los pies de la cama.
-No... no importa, gracias -sonreí un poco aturdida.
-Cuando te recuperes, o estés preparada para escuchar la verdad... -sonrió- déjame que te lo explique todo.

Asentí. Con un poco de intriga me fui a dormir. Por más que lo intentara mis ojos inquietos seguían abiertos. Me levanté de la cama, mirando antes el reloj. Las cuatro de madrugada, irónico. Me dispuse a explorar la casa para encontrarle, y ahí estaba...

7 personalidades, 7 historias que contar... Cap. 07

0 pipiru piru puru~
Hoy, hemos quedado todos para ir al parque de atracciones de la ciudad.

Ritsuka: ¡Dios! Quiero montar en eso, y en eso, y en eso también, y también en eso... -dijo sumiso en felicidad yendo de un lado para otro.
Kizuke: Yo me voy por allí -señalo a la derecha.
Irume: Me voy contigo.
Shota: ¡Yo también!
Kúu: -agarrando a Shota- Tú no. Déjales solos.
Shota: Jo... -poniendo morritos-.
Ritsuka: Venga, Kúu, ve con Kaizou, yo iré con el idiota este -dijo sonriendo empujando a Kúu hacia Kaizou.
Kúu: ¿Seguro?
Ritsuka: Si... -sonriente- Ale, tira.
Shota: Eres un buen amigo.
Ritsuka: ¿Eres bipolar? ¿Tienes doble personalidad? -asustado, escondiéndose detrás de una papelera.
Shota: Solo soy así porque a Iru le gustaban mucho los niños infantiles. Solo eso; es una pérdida de tiempo hacerlo si no está ella.
Ritsuka: Eres tonto. No tienes posibilidades.
Shota: ¿Cómo sabes tú eso?
Ritsuka: Sólo hay que mirar como se comporta frente a Kizuke.
Shota: ¿Él es mi rival?
Ritsuka: Claro...
Shota: Bien... Lo hará más interesante. bueno, me voy a conocer chicas guapas -sonrió pícaramente- ¿Vienes?
Ritsuka: Soy gay.
Shota: Haz lo que quieras, adiós.

Ritsuka se fue paseando sólo. Kizuke y yo nos montamos en la noria. Es muy divertido pasar tiempo con la persona que te gusta.

Irume: Esto... Kizuke, lo siento.
Kizuke: ¿Por qué?
Irume: Por todo... lo de la heladería...
Kizuke: No te preocupes -sonrió amablemente.
Irume: ¿De verás?
Kizuke: Claro. Reconozco que fui un poco descuidado e infantil.
Irume: Pero, me gu... -me tapé la boca antes de decir nada.
Kizuke: ¿Que ibas a decir?
Irume: N-nada...
Kizuke: -acercándose más- Dímelo.
Irume: No.
Kizuke: Irume... -me miraba fijamente.
Irume: -haciendome la tonta miré para otro lado y observé a Ritsuka riendo- Mira, es Rit, se está riendo... ¿sólo?
Kizuke: no me cambies de tema -dijo cogiéndome fuerte del brazo- dímelo ahora.
Irume: -cerré los ojos muy fuerte a la vez que me sonrojaba- Me...gus...gus...gustas! Me gustas!
Kizuke: -con lo ojos como platos respondió- No... me lo esperaba... -se puso una mano en la boca sorprendido- déjame... que lo piense...
Irume: -sonrientemente se me saltaron las lágrimas y dije- No hace falta que respondas ahora -comencé a llorar manteniendo la sonrisa-.

Él me abrazó fuerte al verme llorar. Olía a una fuerte colonia y todo el que pasaba nos miraba, lo cual me ponía más nerviosa y más roja. Después de "volver a la normalidad", sin haberme respondido a mi confesión, volvimos con los demás.

Kaizou: ¿Rit se ha perdido?
Kúu: Eso parece.
Ritsuka: ¡¡¡¡EEEEEHHHH!!!! ¡¡¡Estoy aquiiiiiiiiiii!!! -dijo gritando, a la vez que corría hacia nosotros.
Irume: Ah, Rit, estábamos halando de tí...
Ritsuka: Sí, ya, criticándome -dijo mirándonos sospechoso.
Irume: Sábes que no...
Ritsuka: Bueno bueno, da igual, hoy estoy feliz...
Kúu: ¿Y eso?
Ritsuka: Por que estuve con...-miró hacía atrás- mierda, no está.
Irume: -abrazando a Kúu dije- Otra vez está con el amigo imaginario.
Ritsuka: ¡¡Que nooo!! ¡¡Que estaba con Ryu!!
Kúu: Si, si, ahora pon escusas.
Shota: Iruuu...
Irume: ¿Qué?
Shota: ¿Soy mono?
Irume: Si es el animal, si.
Kúu: Irume, no seas mala. Claro que eres mono... -dijo mientras le acariciaba la cabeza.
Ritsuka: ¿¡Cómo!? El tiene veinte y yo diecisiete. ¡Despertad! ¡¡Soy más monoso!!
Irume: -acariciando la oreja de Ritsuka- Claroo...
Ritsuka: Nyaa~

Después de eso, cada uno se fue a su casa. Kizuke me acompañó hasta la mia.

Irume: Gracias, no tenías que hacerlo -lo dije con la voz un poco apagada.
Kizuke: No importa -comenzó a frotarse la cabeza- esto... sobre lo de antes...
Irume: No importa...Piénsalo...
Kizuke: Está bien... Adiós -sonrió forzosamente.
Irume: Chao...

Después de eso entre en mi casa y me dispuse a dormir. Mañana, quizás me responda...

7 personalidades, 7 historias que contar... Cap. 06

0 pipiru piru puru~
Ha pasado un mes desde que Shota vino. Kúu le ha cogido mucho cariño, ya que parece un niño, y creo que Kaizou está un poco celoso.

Kizuke: Oye, Kaizou. ¿Tienes celos de Shota?
Kaizou: ¿Yo? ¿Por que?
Ritsuka: Lo creas o no, tiene veinte años.
Irume: Por desgracia, creo que se tendría que haber quedado a los cinco años... -reí.
Kaizou: ¿Cómo era Shota ha esa edad?
Irume: Era lo peor...  Era muy mandón y siempre me pegaba.
Kizuke: Oye, Irume, nos conocemos desde hace muchos años, ¿cómo es que no sabía nada de Shota?
Irume: Por que Shota solo estaba cuando te ibas de vacaciones.
Ritsuka: Es verdad, siempre te vas de vacaciones, y nunca nos llevas contigo. Eres frio y malo...
Kizuke: Siento que mis padres me arrastren...
Irume: Jaja, no importa -sonreí.
Kúu: Ya volvimos, le compré un helado a Shota.
Shota: ¡Es de fresa! Iru, ¿quieres?
Irume: Nop.
Shota: Waaa, ¿por qué? -dijo llorando de manera divertida, poniendo pucheros y ojitos.
Irume: Vaale, solo un poco -comí un poco del helado de fresa.
Ritsuka: Que envidia, ¿puedo?
Shota: No, es para Iru y para mí.
Ritsuka: Joo, Irume, dile algo...
Irume: ¿Que quieres que le diga? El helado es suyo.
Ritsuka: ¡¡¡Me odiais!!!
Todos: Jajajaja

Después, nos fuimos ha un parque y Shota empezó a columpiarse, subir al tobogán.

Kúu: En serio, ¡¡es taaaaan mono!!
Irume: Yo lo veo patético...
Kizuke: Shota, baja de ahi...
Shota: No quiero.
Kizuke: Me estás tocando las narices...
Shota: -sacando la lengua- idioooooota.

Comenzaron a pelear como niños infantiles que son, pero me gusta ese lado de ellos, me hace ver que no son tan serios. Después de aquel fantástico lugar para relajarse, fuimos a una heladería sobre las seis de la tarde y allí compramos unas bebidas, pero para Shota, nada.

Shota: Kyaa~ Quiero mi helado... Iru, no seas mala.
Irume: Ya te has comido uno antes, ni pienses en otro.
Kizuke: Tooooonto.
Shota: Iru, ese tío feo me está diciendo tonto.
Irume: ¡De verdad! ¡¡Me tenéis harta!! Inmaduros, idiotas, infantiles...-comencé a decirles de todo lo que seme pudo ocurrir con lágrimas en los ojos.
Kúu: Irume...
Ritsuka: ¡Waaaa! Os mataré, hicisteis llorar a Irume... Nunca os lo perdonaré -dijo mirándoles sádicamente.
Kúu: Vamos Irume, ya está, ya lo has soltado todo ¿no?

Me quité las lágrimas y suspiré. Estuve sin hablar ni con ellos ni con los demás durante un tanto y ellos igual, mirándose el uno al otro arrepentidos. Dentro de poco, obtendré mi venganza...

9 nov 2010

7 personalidades, 7 historias que contar... Cap. 05

0 pipiru piru puru~
Le vimos bajar del autobús...

Shota: Hola a todos, ¿venís de parte de papá?
Irume: Oh, Shota, sí que has crecido.
Shota: ¿Irume? ¿Irume Shatomi? -sorprendido-.
Irume: -sonreí y asentí- A pasado mucho tiempo.
Shota: Unos... ¿Cinco? ¿Seis años?
Irume: Veo que ya no eres un niño.
Shota: Jaja, me convertí en esto por tí, no soportabas que me comportase infantilmente -me cogió la mano y la besó- he vuelto para verte, mi querida Irume...
Irume: -avergonzada dije- Po-por favor, Shota, no hagas esas cosas delante de todos.
Kizuke: Venga, tío, tenemos que llevarte ante el Director -dijo quitando mi mano de los labios de Shota-.
Ritsuka: ¡Eso, eso!
Hitomi: ¿Por qué hemos tenido que venir?
Irume: Para que Shota vea la chusma que su padre deja entrar al colegio.

Empezamos a discutir con Hitomi y sus secuaces mientras Kizuke y Shota se quedaron por detrás hablando. No pude escuchar la conversación, pero me hubiese gustado. Después de caminar un rato, cargando las maletas de Shota, llegamos al instituto.

Irume: Con permiso. Director, le traigo a Shota.
Shota: Hola, papá.
Director: Hola hijo mío.
Hitomi: ¿Nos podemos ir ya?
Director: Sí, pero quiero que Irume se quede, los demás pueden irse.
Todos: Vale... -se marcharon-.
Director: Muy bien. Lo que quiero es que...

Comenzó una larguísima conversación y disputa con el Director. Salí deprimida de aquél lugar en compañía de Shota, que parecía un niño al que le acababan de dar un caramelo. Me reuní con los demás y Kizuke y Ritsuka presentaron a Shota a Kúu y Kaizou.

Kúu: Esto, Rit... Mira.
Ritsuka: Irume, ¿ha pasado algo cuando hablabas con el Director?
Irume: De todo.

Todos se sorprendieron menos Shota, que seguía con su felicidad.

Kúu: ¿Qué ha pasado?
Irume: Tengo que hacer de canguro.
Ritsuka: Bien! Me encantan los niños.
Irume: -señalé a Shota- ESE es el niño, cuídalo tú.
Kaizou: ¿Tienes que hacer de canguro de un tío de diecisiete años?
Irume: Veinte.
Kizuke: Que burra. ¿Qué edad tienes, Shota?
Shota: Veinte casi veintiuno.
Irume: ¿Ves? Shota, ¿vamos al parque? -sonreí forzosamente-
Shota: Claro! Tengo el permiso de poder salir contigo del colegio cuando quiera.
Irume: Es como un niño de cinco años... -reí-.

Todos se quedaron petrificados cuando escucharon la edad de Shota, pero poco a poco se fueron acostumbrando.

Profesora en Seika Capítulo 01

0 pipiru piru puru~
-¡Yume-sensei, Yume-sensei, Yume-sensei...!
Ese sueño lleva repitiéndose desde hace un mes. Acabo de terminar mis estudios universitarios y demás a mis 23 años. Desde pequeña, soñé en convertirme en profesora de instituto de secundaria aquí, en Japón. Y hoy, mi sueño se hará realidad...

- Bienvenida a Seika, Yume Koishikawa.
-Si, gracias.
-Tu clase asignada es una de primer curso, la clase 2.

Ese es el profesor encargado del departamento de ciencias, Kooru Tsukino; es joven, no más que yo, y atractivo, una gafas y el pelo oscuro recogido con una simple goma blanca, a juego con su bata, realza el color verde de sus ojos. Es, sin duda, el príncipe del instituto en versión profesor.

-Muy bien, iré enseguida.

Caminé por el pasillo durante un largo período de tiempo, ya que me costó encontrar el aula.

-Hola, alumnos. desde hoy, yo seré vuestra tutora -dije con una sonrisa.
-Hola, sensei -dijeron los alumnos al unísono.
-Mi nombre es Yume Koishikawa, pero llamadme Yume.
-Vale -repitieron al unísono nuevamente.

Parecen buenos chicos. Mientras explico mi modo de enseñar, las materias, la forma de calificar, excursiones previstas, etc., noté como Kooru-sensei me observaba desde el pasillo sin pestañear y eso me hacía ponerme nerviosa. Cuando sonó la campana, me despedí de los alumnos y me dirigí a la sala de profesores. Notaba como alumnos de segundo y tercer año me miraban inquietos y con una mirada intimidante directa a mí. Aceleré el paso hasta la sala de profesores y allí me tomé un café para quitarme el miedo y observé como Kooru-sensei se acercaba hacia mí.

-Hola, Yume. ¿Qué tal tu primer día? -dijo sonriente.
-Genial, ha sido una experiencia preciosa.
-Me alegro.

Mientras mantenía una amistosa y agradable conversación con él, la puerta de la sala se abrió.

-¿Yume-sensei?
-Soy yo.
-¿Podemos hablar?
-Claro -sonreí.
-¿Puede venir a un lugar más... íntimo?

Asentí. Me asombró y seguí a la chica hasta el jardín trasero del instituto.

-Sensei, usted es nueva, ¿no?
-Si... -comencé a tener miedo, por su forma de hablar.
-Soy Midori Kitahara, de segundo año. Vengo ha avisarle.
-¿Avisarme? ¿Sobre qué?
-Usted tenga cuidado, cuando sepa a qué me refiero, búsqueme.

7 personalidades, 7 historias que contar... Cap. 04

0 pipiru piru puru~
Esa misma mañana, a segunda hora, en clase de informática, mientras yo jugaba a doblar el micrófono de los cascos, Ritsuka estaba en Internet viendo fotos, Dios sabe de que o quien, y Kizuke escuchando música, apareció la jefa de estudios, nos miró con ira y se dirigió a nuestros asientos.

Jefa de estudios: Ritsuka, Irume, Kizuke, al despacho del director.

Nos miramos unos a otros con extrañeza. ¿Que querrá? Salimos del aula sin decir palabra. Cuando llegamos a aquella habitación iluminada, blanca, con varios trofeos en las estanterías, vimos a Hitomi y compañía. Ya sé lo que ha pasado.

Irume: Vale, sé que no es mi turno para hablar, pero quiero que sepáis que no hemos echo nada.
Director: Lo sé. Pero necesito que valláis con Hitomi, Ryu y Kippei hasta la estación.
Kizuke: ¿Para qué? ¿Qué quieren ellos de nosotros?
Hitomi: No te creas que me hace ilusión ir con vosotros, chusma.
Ritsuka: Mira, rubita, no me toques las narices a las nueve de la mañana.
Director: Eh, chicos, calmaos.
Irume: Director, ¿puede ir al grano?
Director: Si me dejáis... Bueno, quiero que valláis a la estación a recoger a una persona.
Ritsuka: ¿Quién es esa persona?
Irume: ¿Esa persona?
Director: Si, Irume sabe de quien se trata, ¿verdad?
Irume: Si es quien yo creo que es, ¡NO PIENSO IR!
Director: Pero si hace mucho que no os veis... Venga... se quedará conmigo, tranquila. Ha cambiado.
Irume: Si es así... Vale.
Hitomi: ¿Nosotros qué pintamos aquí?
Director: Te necesito, ya verás por que.

Salí la primera de la habitación mientras los demás se preguntaban quien es esa persona.

Kizuke: ¿Quien es?
Irume: Es hijo adoptivo del Director. Estudiaba en otra escuela, por eso no sabíais nada.
Ritsuka: ¿Y tú de qué conoces al hijo del director?
Irume: Se puede decir que me crié con él.
Kizuke: Ehh...

Tuvimos una conversación bastante larga; unos por un lado, y otros por el otro. Cuando llegamos a la estación, Dejamos a Ritsuka a cargo de unos papeles para confirmar que recogimos al hijo del Director.

Ritsuka: ¿Sabíais que mientras escribo el boli da vueltas?
Hitomi: Otro síntoma de la tontuna.
Irume: Rubia de bote.
Ritsuka: Qué si! que da vueltas!
Hitomi: El mismo síntoma de la tontuna.
Ritsuka: Si, igual que ser rubia.
Hitomi: ¿Que has dicho? -enfadada.
Rituska e Irume: Mira, un síntoma de la sordera.

Empezó una disputa entre todos mientras que las puertas del tren se abrían mostrándonos únicamente una sombra que salía de él.